Londres todavía esconde secretos de Harry Potter

A partir de ahora, nos adentramos en un mundo mágico. Un mundo en el que niños y no tan niños de todos los países han visitado. Un mundo mágico en pleno centro de Londres. A partir de ahora, Muggles, no sigáis leyendo.

Londres. Sábado por la mañana. Leicester Square. Cinco grados. Un grupo de más 20 personas se reúne junto a las taquillas de la plaza que ofrecen tickets rebajados para los espectáculos del West End londinense. No, no hacen cola para entrar a la nueva tienda Lego. Están esperando a que alguien les guíe por los secretos que aún esconde Londres acerca de Harry Potter.

La primera parada es el callejón Diagon, o lo que es lo mismo, Cecil Court. Esta calle está poblada por características tiendas de música y librerías que no dejan escapar su lado mágico, como esta librería que vende dinero mágico.

 

El recorrido continúa por Trafalgar Square. Este mítico punto de la capital inglesa aparece en la sexta película de la saga, ‘Harry Potter y el misterio del príncipe’ cuando los dementores sobrevuelan la estatua dedicada al almirante Nelson. La escena de la cinta es mucho más oscura, no como la foto, ya que disfrutamos de un día soleado.

Fuente: Google

Uno de los símbolos insignia de Londres son las cabinas telefónicas. Todas son iguales salvo una: la situada en la esquina de Great Scotland Yard y Scotland Place. Aquel mago que marque el número 62442, que casualmente significa Magia, podrá acceder al Ministerio de Magia. Desgraciadamente, la cabina que aparece en ‘Harry Potter y la Órden del Fénix’, ya no existe, aunque se puede apreciar los alrededores del edificio.

Gringotts bank! Ain’t no place safer! Not one! Cept perhaps Hogwarts…”. Sabias palabras de Hagrid al pequeño Harry en la primera película. Pero, ¿dónde está realmente el banco mágico? El interior de Gringotts es la Embajada de Australia en Londres.

Fuente: Google

Si alguna vez habéis visitado la ciudad, posiblemente hayáis visto la catedral de St. Paul. Posiblemente se os haya escapado que un punto de este edificio que, antiguamente era el punto más alto de Londres, aparece en ‘Harry Potter y el prisionero de Azkabán’. La escalera geométrica de la torre suroeste lleva a Harry, Ron, Hermione y el resto de alumnos de Hogwarts a su clase de Adivinación con la profesora Trelawney.

Es hora de confesar. ¿Quién no tiene una foto en el Millenium Bridge con la catedral de St. Paul al fondo? Este puente peatonal que cruza el río Támesis aparece en la sexta entrega de la saga, ‘Harry Potter y el misterio del príncipe’, mientras los seguidores de aquel que no puede ser nombrado, lo destruyen. Bien, esta escena aparece en pantalla 27 segundos y costó un millón de libras destruirlo. De forma ficticia, claro está.

Muy cerca de este punto se encuentra el City London School que, si bien tiene papel protagonista (ni secundario) en ninguna de las ocho películas, si está muy relacionado con el mundo de J. K. Rowling. O más bien de Daniel Radcliffe. Fue en este colegio donde estudió el actor que da vida al mago elegido. Cuenta la prensa inglesa y el guía del tour que ser el mago más famoso del planeta no le salvó de sufrir acoso escolar en su adolescencia.

Londres es una ciudad de mercados y raro iba a ser si uno de ellos no aparecía en algún momento de Harry Potter. El afortunado es Borough Market. Este mercado, que tiene más de 1.000 años, es una buena oportunidad para disfrutar de la gastronomía británica y comprar la variedad de frutas y verduras que ofrece. Esta localización tiene un papel importante en la tercera cinta de Harry Potter, ya que, lo que actualmente es un restaurante de tacos mexicanos, se utilizó como el mítico Caldero Chorreante.

La aventura llega a su fin en el punto donde todo empieza: King’s Cross. La estación de trenes, de aspecto más moderno, está junto a la de St. Pancras, con un estilo mucho más cercano al de la saga. Además, en ‘Harry Potter y la cámara secreta’, cuando el Ford Anglia de los Weasley sobrevuela Londres para llegar a Hogwarts, lo hace sobre la estación de St. Pancras y no sobre King’s Cross. Todos hemos soñado alguna vez con cruzar el Andén 9 y ¾ con nuestro carrito cargado de maletas para comenzar un curso más en la escuela de magia y hechicería, pero el característico andén, de existir, no estaría en King’s Cross. Rowling tuvo que recurrir a su memoria cuando escribió la saga y la estación que describe es la de Euston, ya que en King’s Cross no hay ninguna barrera entre los andenes 9 y 10. De existir, la verdadera entrada se podría encontrar entre los andenes 4 y 5. Sin embargo, en la entrada de la estación, podemos cumplir nuestro sueño y llevarnos a casa un bonito recuerdo: nuestra foto con el carrito dirección a Hogwarts, si somos capaces de esperar la larga cola de fans entusiastas. Como no, tras tomar la imagen, podemos pasar el día (y no es broma) en la tienda de souvenirs. Los padres de la autora se conocieron en la estación de King’s Cross. Toda gran aventura tiene un buen principio.

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